El ciclo viral típico aparece: rumor → amplificación → desmentido → verificación de piezas falsas (audios o montajes) → debate público sobre responsabilidades.
Si eres el medio/canal: protocolo inmediato
Congelar expansión (no más clips sin verificar).
Auditar título, miniatura y frases afirmativas.
Contactar a la persona aludida y registrar el intento.
Rectificar visible y proporcional si corresponde.
Documentar diligencia (qué se verificó y cuándo).
Si eres la persona afectada: ruta práctica
Guardar evidencia (URLs, capturas con fecha, ID de video).
Pedir rectificación con solicitud clara y concreta.
Evaluar acciones legales aplicables según país y conducta imputada.
En crisis reputacionales, manda la evidencia y la diligencia. La improvisación sale cara.

